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|  |  |  Gua de Dejar de Fumar Tomar la decisin
Esta sección brinda información
acerca del consumo de cigarrillo y ayuda a la persona a entender su propio hábito
de fumar. Incluso, si usted no está pensando en dejar de fumar ahora
mismo, puede serle útil para entender las razones por las que fuma y
los efectos que el consumo de cigarrillos tiene sobre usted y su familia. En
QuitNet está lo último en cuestionarios de auto evaluación
que usted puede utilizar para entender mejor su propia experiencia personal
de fumar.
Los riesgos para la salud por el consumo de
cigarrillo
Los cigarrillos son uno de los pocos
productos de consumo que no están regulados.[1]
De esta manera, con el fin de determinar su composición química,
confiamos en los estudios sobre el humo del tabaco de la Comisión Federal
de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés).[2]
Más de 40 de los químicos que la FTC encontró en el humo
de los cigarrillos causan cáncer en los seres humanos. Los componentes
más peligrosos se describen a continuación.
La nicotina:
Es una droga que se produce en forma
natural en las hojas de tabaco y es lo que envicia a una persona a los cigarrillos.
[3] Los estudios han mostrado
que la nicotina puede tener tanto poder sobre el cerebro como la heroína
o la cocaína. La nicotina le brinda al cerebro una rápida sensación
de placer y cuando ésta comienza a desaparecer (generalmente en minutos
después de terminar de fumar) el cerebro comienza a desear o anhelar
más. La nicotina incrementa la frecuencia cardíaca y la presión
sanguínea y disminuye la circulación al constreñir los
vasos sanguíneos; esto hace que sea un factor mayor de riesgo para
la enfermedad cardíaca y derrame cerebral. Además, la nicotina
favorece la formación de úlceras pépticas; libera hormonas
que afectan al sistema nervioso central; interfiere con la comunicación
de músculos y nervios; y es directamente responsable de muchos otros
riesgos para la salud relacionados con el funcionamiento sexual, la fertilidad,
el desarrollo fetal, los abortos espontáneos y mortinatos, así
como del funcionamiento del cerebro. Esa es la razón por la cual algunos
Quitsters (ex fumadores) la llaman Nicodemonio.
Mecanismo de acción
de la nicotina:
Actúa como vasoconstrictor,
lo que significa que disminuye el diámetro de los vasos sanguíneos
y hace que el flujo de sangre en todo el cuerpo sea más difícil.
La nicotina también contribuye al aumento de la acumulación
de la placa arterial, lo cual fuerza al corazón a trabajar más
duro y puede llevar a que se presente presión sanguínea más
alta y ataque al corazón. Los pies y manos fríos y húmedos
son los efectos de la nicotina más obvios, dado que aunque el corazón
trabaja más duro para bombear sangre a través de los estrechos
vasos sanguíneos, no es lo bastante fuerte como para llevar suficiente
sangre a las manos y los pies con el fin de mantenerlos calientes.
Obviamente, la nicotina también afecta el cerebro... aunque no es tan
claro cómo ni por qué. Lo que sí sabemos es que puede
actuar tanto como estimulante (dando a los fumadores un empuje) al igual que
como depresivo (relajando a los fumadores cuando se sienten tensos o estresados).
Sin embargo, los efectos específicos sobre el cerebro parecen depender
de la cantidad actual de nicotina en la sangre, al igual que de otros químicos
en el cerebro. El fumador promedio ingiere de 1 a 2 mg de nicotina por fumada.
La nicotina se absorbe a través de la piel y el revestimiento de la
boca y la nariz, al igual que a través de los pulmones. La nicotina
puede alcanzar los niveles máximos en el torrente sanguíneo
y el cerebro muy rápidamente dependiendo de la forma como se utilice
el tabaco. La nicotina alcanza el cerebro solamente en 7 a 10 segundos después
de inhalar el humo del cigarrillo y le toma un poco más a los fumadores
de cigarros o pipas, ya que ésta tiene que absorberse a través
del revestimiento de la boca.
El monóxido
de carbono
Los cigarrillos producen monóxido
de carbono, el mismo gas mortal inodoro e incoloro que sale del tubo de escape
del automóvil o de un calentador a gas defectuoso. En concentraciones
bastantes altas este gas es mortal y en dosis bajas ocasiona dificultad para
respirar y aumento de la frecuencia cardíaca. Afortunadamente, el cuerpo
es capaz de eliminar la mayor parte de este gas muy rápidamente una
vez que usted deja de fumar. La mayoría de la gente que deja de fumar
se siente con más energía y con menos dificultad para respirar
en tan sólo unos cuantos días después de haber abandonado
el hábito.
El mecanismo de acción
del monóxido de carbono:
Cada célula particular en el cuerpo requiere oxígeno para permanecer
viva. Normalmente, los glóbulos rojos llevan el oxígeno a todo
el cuerpo uniéndolo a una molécula llamada hemoglobina. Imagínelo
como el proceso de la llave y el candado... cuando el oxígeno (la llave)
se une a la hemoglobina (el candado) todo está bien. Los músculos
trabajan de manera eficiente y el cuerpo está feliz. Sin embargo, cuando
usted fuma, el monóxido de carbono se une por sí solo a la hemoglobina
en lugar del oxígeno y es transportado a todo el cuerpo, dando como
resultado que usted comience a sentirse cansado, perezoso y con dificultad
para respirar, ya que el cerebro, los músculos y pulmones no están
obteniendo suficiente oxígeno.
Finalmente, el monóxido de carbono disminuye o los glóbulos
rojos son reemplazados; sin embargo, a través del consumo continuo
de cigarrillos más monóxido de carbono ingresa cada vez al cuerpo.
Esta es una de las razones fundamentales por las que los atletas casi nunca
fuman, ya que el cigarrillo puede bloquear más del 10% de la hemoglobina
corporal en cualquier momento y afectar tremendamente su desempeño.
El cianuro,
el arsénico y otras sustancias peligrosas:
como el formaldehído,
el benceno, el radón y el radioisótopo polonio 210. La Agencia
de Protección Ambiental (Environmental Protection Agency) podría
arrestarlo a usted por colocar estos venenos en el suelo, aunque la publicidad
del tabaco lo incita a respirarlos. Cuando usted fuma, pequeñas cantidades
de estos horribles químicos se esparcen alrededor y se almacenan en
cada tejido y célula del cuerpo donde pueden acelerar el crecimiento
de células cancerígenas y enfermedades degenerativas.
El alquitrán:
Proviene de la combustión
de los cigarrillos y es uno de los principales componentes del humo del cigarrillo.
En una forma sólida, el alquitrán es una sustancia pegajosa
color marrón que ocasiona manchas de color amarillo-marrón en
los dedos, los dientes, la ropa y los muebles. Si usted fuma en su automóvil,
trate de limpiar el parabrisas por su interior e imagínese como debe
lucir todo este alquitrán en sus pulmones.
Mecanismo de acción del alquitrán:
El alquitrán que es absorbido por los pulmones puede causar la muerte
de las células pulmonares y ocasionar tos, dificultad para respirar
y rigidez en el pecho. El humo del cigarrillo paraliza o destruye los "cilios",
unas vellosidades delicadas que recubren las vías respiratorias superiores
y ayudan a proteger contra las infecciones. Cuando los cilios resultan dañados,
el alquitrán puede penetrar más profundamente en los pulmones,
donde puede hacer aún más daño.
Los riesgos
para los usuarios de tabaco sin humo:
Masticar el tabaco sin humo pone
muchos de los mismos químicos y venenos en su cuerpo. Esa es la razón
por la cual las personas que mastican tabaco durante muchos años tienen
50 veces más posibilidades de desarrollar cáncer oral, enfermedad
de las encías y de perder los dientes que las personas que no lo hacen.
Además, el riesgo de desarrollar otros cánceres, enfermedad
cardíaca y colitis ulcerativa es 50 a 70% más alto entre los
que mastican el tabaco.
Acerca
del consumo indirecto de cigarrillos:
El humo del cigarrillo afecta a
muchas más personas distintas al fumador. Los niños menores
de un año, cuyos padres fuman, tienen una probabilidad de más
de dos veces de sufrir de asma, bronquitis, neumonía y otras enfermedades
del tracto respiratorio, que los niños de padres no fumadores.[4]
El tejido pulmonar de un niño es especialmente vulnerable al daño,
incluso si la concentración del humo indirecto es relativamente baja.
[5] Esto significa que fumar
en un automóvil, incluso con las ventanas abiertas, aún es peligroso
para el niño. Cuanto más pequeño sea el niño,
más vulnerable será su tejido pulmonar. [6]
La fertilidad
y la potencia sexual:
Las propagandas sobre cigarrillos
intentan hacer ver el hecho de fumar como algo sexy, pero la verdad es todo
lo contrario. Las tasas de fertilidad de las mujeres fumadoras son al menos
30% más bajas que las de las mujeres no fumadoras, y estas mujeres
tienen una probabilidad de hasta 3 veces de tener abortos espontáneos
cuando logran quedar embarazadas. Los niños de madres fumadoras tienen
un riesgo significativamente mayor de nacimiento prematuro, parto de feto
muerto, bajo peso al nacer, presentar defectos de nacimiento y de desarrollar
alergias y dificultades de aprendizaje en la niñez. Así mismo,
el riesgo de impotencia en los hombres es al menos dos veces mayor que para
los no fumadores. [7] Fumar
también reduce la densidad y motilidad de los espermatozoides, lo cual
puede incrementar el riesgo de infertilidad.
Las arrugas
y la decoloración de la piel:
Los modelos en las propagandas probablemente
no fuman debido a que muchos fumadores a los 40 años tienen arrugas
faciales similares a las de no fumadores a los 60 años.[8],[9],[10]
Los fumadores tienen una probabilidad casi de más de 5 veces de desarrollar
más arrugas y más profundas que los no fumadores.
El consumo de cigarrillo es la causa No 1 de muerte evitable en los Estados
Unidos responsable de 1 de cada cuatro muertes.
Fumar afecta cada proceso corporal e incluso causa daño a órganos
que no tienen contacto con el humo en sí. [11]
A continuación hemos hecho una lista de los mayores peligros para la
salud que enfrentan los fumadores.
Enfermedad
pulmonar obstructiva crónica (EPOC):
Es un término genérico
que se refiere al daño pulmonar caracterizado por obstrucción
del flujo de aire. Dos tipos de esta condición son el enfisema y la
bronquitis crónica en donde prácticamente todos los casos son
causados por el consumo de cigarrillo. [12]
La función pulmonar puede mejorar tan sólo en unos cuantos meses
después de dejar de fumar y el riesgo de muerte por EPOC disminuye
cada año que usted permanezca sin fumar.
El cáncer
esofágico:
El consumo de cigarrillo causa al
menos el 80% de todos los cánceres esofágicos [13]
y el riesgo para un fumador de desarrollar este tipo de cáncer es de
8 a 10 veces superior al de un no fumador. Un fumador que consume mucho alcohol
incrementa este riesgo otro 25 a 50%. [10]
Los químicos causantes del cáncer en el humo del cigarrillo
son atrapados en las membranas mucosas de la boca y la faringe; luego esta
mucosa es tragada y pasa al esófago. Estos químicos también
están presentes en la mucosa que se expectora de los pulmones más
allá del esófago y se cree que el contacto continuo con dichos
químicos causa cáncer esofágico. [10]
La buena noticia es que después de 5 años de haber dejado de
fumar, el riesgo de cáncer esofágico se reduce al 50%.
El cáncer
cervical:
El riesgo del cáncer cervical
se incrementa con el número de años y la cantidad fumada. Las
mujeres que fuman dos paquetes de cigarrillo al día o más tienen
una probabilidad de 2,5 veces más de desarrollar cáncer cervical
que las no fumadoras. [14]
Aunque el vínculo entre el consumo de cigarrillo y el cáncer
cervical no es completamente claro, los investigadores tienen algunas ideas:
1) la nicotina puede dañar directamente al tejido cervical; 2) fumar
puede hacer más potente el virus del papiloma humano (una causa principal
de cáncer cervical); 3) fumar debilita al sistema inmune y lo hace
más susceptible al cáncer. [15],[16],[17]
Derrame
cerebral:
Los fumadores tienen una probabilidad
de 2,5 veces más de sufrir un derrame cerebral comparados con los no
fumadores. [18],[19] Además,
el consumo de cigarrillo está relacionado con derrames cerebrales más
fatales y a una edad más temprana. El aumento del riesgo de derrame
cerebral desaparece de 2 a 4 años después de dejar de fumar.
[17] El humo del cigarrillo constriñe
los vasos sanguíneos y contribuye a la formación de placa en
todo el cuerpo; el derrame cerebral se presenta cuando un pedazo de esta placa
se desprende y viaja a las arterias en el cerebro.
Los ojos
/ la visión:
Los fumadores tienen un riesgo dos
veces mayor de presentar degeneración macular, un trastorno ocular
grave relacionado con la edad que deteriora severamente la visión.
Al dejar de fumar, se reduce el riesgo de desarrollar dicha degeneración
macular y cataratas. [20] Además,
el consumo de cigarrillo puede afectar la visión al destruir los antioxidantes
que mantienen a los ojos saludables. [21]
La osteoporosis:
El consumo de cigarrillo tiene un
efecto negativo en la formación de hueso nuevo y se lo ha identificado
como factor de riesgo para la osteoporosis y las fracturas óseas. [22],[23] Este
vínculo no es sólo entre las mujeres; los hombres que fuman
también presentan un aumento del riesgo de osteoporosis y dicho riesgo
para ambos grupos es de 2,5 veces más que para los no fumadores. [24]
El consumo de cigarrillo está conectado a la osteoporosis en tres formas:
1) Disminuye la cantidad de estrógeno en el cuerpo que ayuda a
retener el calcio de los huesos y otros minerales que mantienen los huesos
fuertes. Aunque los hombres tienen mucho menos estrógeno que las mujeres,
es igualmente importante para retener el calcio en los huesos. 2) Interfiere
igualmente con el metabolismo de la vitamina D, otro elemento que ayuda a
retener el calcio de los huesos. 3) Los fumadores tienden a hacer menos ejercicio
que los no fumadores, ocasionando indirectamente que los huesos sean más
débiles. [25]
El dolor
de espalda:
Es más común entre los fumadores crónicos y empedernidos.
[26] El consumo de
cigarrillo reduce el flujo de sangre a los discos de la columna, lo cual limita
la cantidad de oxígeno y otros nutrientes que son suministrados a estos
discos, ocasionado debilidad en ellos. Además, el monóxido de
carbono y la nicotina afectan estos discos directamente, haciéndolos
más vulnerables a las lesiones. [27]
Los tres mayores beneficios para la salud por
dejar de fumar:
Reducción
enorme del riesgo de muerte prematura:
El hecho de dejar de fumar disminuye
su riesgo de morir prematuramente en un 50% dentro de los 5 años después
suspender el consumo de cigarrillos y después de 15 años el
riesgo es el mismo que si usted nunca hubiera fumado.[3]
Reducción
del riesgo de cáncer pulmonar, enfisema y bronquitis:
El riesgo de padecer cáncer
pulmonar disminuye a un 30 a 50% después de 10 años de haber
dejado de fumar y cuanto más tiempo permanezca sin fumar, menor será
el riesgo. Si usted ha comenzado a desarrollar enfisema y/o bronquitis crónica,
básicamente dejar de fumar detendrá la progresión de
la enfermedad y le permitirá a su sistema respiratorio compensar el
tejido dañado. [3]
Reducción
del riesgo de enfermedad coronaria:
La posibilidad de desarrollar una
enfermedad cardíaca relacionada con el consumo de cigarrillo se reduce
a la mitad un año después de haber dejado de fumar y en 15 años
el riesgo es igual al de alguien que nunca ha fumado.[28]
Las razones para dejar de fumar:
A casi todo fumador
le gustan y le disgustan ciertos aspectos del hábito de fumar. Una vez
que usted comienza a identificar las cosas que le disgustan acerca de este hábito
y las razones que tiene para dejarlo, se hace más fácil fijar
una fecha para comenzar a dejar de fumar y desarrollar un plan que usted pueda
cumplir. A continuación, aparece una lista de algunas de las razones
más comunes por las que los usuarios de QuitNet han decidido dejar de
fumar. Tómese un tiempo para pensar realmente en las razones que
tiene para querer dejar de fumar Haga su propia lista y permítanos conocer
si hay razones que debamos agregar a nuestra lista.
Razones para dejar de fumar:
- Liberación del estímulo
y ansiedad por la nicotina
- Reducción del riesgo
de cáncer pulmonar, enfermedad cardíaca, enfisema, derrame
cerebral y muchas otras enfermedades
- Menos cantidad de resfriados
y de días de estudio perdidos para mis hijos
- Menos problemas estomacales
- Ser un buen modelo para mis
hijos
- Menos irritaciones de la garganta
- No más presencia de flema
espesa
- Mejoramiento de los sentidos
del gusto y el olfato
- Conciliar mejor el sueño
- No necesitar tanto sueño
- Ahorrar dinero
- No más "dolores
de cabeza del fumador"
- No más tos del fumador
- Tener más energía
- No tener que preocuparme por
ofender o molestar a otros con el humo del cigarrillo
- No más manchas en los
dedos
- Ser capaz de caminar más
lejos y respirar más fácilmente
- No más quejas de mis
amigos y mi familia acerca de mi hábito
- Ser capaz de hacer ejercicio
más fuerte y durante más tiempo
- Ser capaz de respirar más
fácilmente
- Tener una vida más prolongada
y más saludable
- Sentirme orgulloso
- Sentirme bien conmigo mismo
- COMPLETE CON SUS RAZONES PARA
DEJAR DE FUMAR...
- Saber que estoy cuidando muy bien de mi cuerpo
- Más tiempo para hacer
otras cosas
- Saber que puedo manejar el estrés
sin fumar
- Sentirme independiente
- Ser una inspiración para
otros
- No más ceniceros malolientes
- Ahorrar dinero en seguros médicos
- No más abultamientos
por los paquetes de cigarrillo en mis bolsillos, en mi cartera, etc.
- Retardar los signos de envejecimiento
- No tener que buscar ceniceros
a toda parte donde vaya
- Menos probabilidades de un incendio en el hogar
- Aliento fresco
- No más ojos inyectados
de sangre e hinchados
- No más ansiedad cuando
no puedo fumar en los aviones o en el cine
- No tener que preocuparme por
quemar a los demás o sus pertenencias
- Tener una sonrisa más brillante y más blanca
- Más sensaciones en los
dedos de manos y pies debido al mejoramiento de la circulación
- Sonreír más
- Menos congestión nasal
- Recibir elogios y motivación
de los demás
- Recibir más besos
- No más sibilancias
- No más sentimientos de
culpa
- Poder sentarme más cerca
de otras personas
- Sentirme socialmente más
aceptable
- No más excusas cuando
deseo ir a fumar
- En general sentir más
confianza en mí mismo
- Sentirme más sereno
El estrés, el aumento de peso y el alcohol:
Dejar de fumar en sí es bastante
difícil, pero cuando usted le agrega a la ecuación el estrés,
la depresión, el aumento de peso y el consumo de alcohol, el proceso
se hace aún más difícil. La buena noticia es que hay cosas
que usted puede hacer para superar cada una de estas barreras y dejar de fumar
exitosamente.
El
estrés y la depresión:
¿Cuando está estresado,
qué es lo primero que hace? Si saca un cigarrillo, usted no
está solo. La mayoría de los fumadores dicen que los cigarrillos
los ayudan a manejar el estrés y que tener demasiado estrés
hace difícil dejar de fumar. De hecho, muchas personas dicen que
comenzaron a fumar más después del 11 de septiembre. Aprender
otras formas de enfrentar el estrés y la tensión puede facilitar
el proceso de dejar de fumar
o al menos hacer que su vida parezca
un poco más manejable.
También existe un fuerte vínculo entre la depresión
y el consumo de cigarrillos. Las personas que sufren de depresión
tienen una probabilidad de más de tres veces de ser dependientes
de la nicotina que las personas que no son depresivas. Por lo tanto, los
fumadores que son más depresivos tienen también una dificultad
mayor para dejar de fumar. [29],[30]
Los investigadores no están seguros exactamente del porqué
existe esta conexión tan fuerte entre los dos... excepto que puedan
estar involucrados algunos de los mismos químicos cerebrales.
Si alguna vez a usted le han diagnosticado depresión, incluso si
no la está padeciendo actualmente, debe pensar en tomar Zyban
cuando decida dejar de fumar, ya que es un medicamento que ayuda con los
síntomas de la depresión y disminuye la ansiedad por fumar
en muchas personas.
La preocupación
por el aumento de peso:
A muchos fumadores les preocupa
el aumento de peso y es una razón frecuente por la cual muchos ni
siquiera desean pensar en dejar de fumar. El aumento real de peso también
es una razón importante por la que muchas personas vuelven a fumar
después de haber suspendido el consumo de cigarrillo. [31]
Hay un foro especial en QuitNet donde muchos miembros se ayudan entre sí
con relación a este asunto. La realidad es que es normal que se presente
algún aumento de peso mientras se deja de fumar, usualmente
de 2 a 3,5 kg (5 a 8 libras). Sin embargo... usted tendría que aumentar
al menos 37,5 kilos (75 libras) para considerar la situación tan
peligrosa como el mismo hecho de fumar. Las claves para controlar el peso
como ex fumador no son diferentes de las de otras personas: ejercicio, y
alimentos saludables bajos en grasa que incluyan frutas y vegetales.
La razón por la que se
presenta el aumento de peso es porque la nicotina acelera el metabolismo;
básicamente, su cuerpo va a una velocidad más rápida
que la normal, quemando más calorías cuando fuma. Cuando usted
deja de fumar, el metabolismo vuelve a la normalidad, quema menos calorías
y termina aumentando de peso. Además, la nicotina tiene un efecto
contundente sobre el hambre, los sentidos del olfato y gusto y sobre el
aparato digestivo. Cuando usted deja de fumar, muchos de estos sentidos
se "despiertan de nuevo" y, como si fuera poco, está muy
claro que la nicotina afecta el nivel de azúcar (glucosa) sanguíneo
en el cuerpo, de tal forma que la abstinencia de nicotina produce un deseo
vehemente por alimentos dulces. Todos estos factores pueden hacer más
probable el aumento de peso, pero son completamente manejables.
Las claves para controlar el peso son las mismas cuando usted deja de fumar
que en cualquiera otro momento:
- Realice al menos 30 minutos
de actividad física diariamente para aumentar su metabolismo
- Consuma alimentos saludables
- En sus refrigerios, coma frutas
y vegetales
- Evite las grasas y los dulces
ricos en calorías
La mayor parte del aumento de
peso proviene de los refrigerios. Los alimentos no sólo parecen ser
más atractivos debido a que los sentidos del gusto y el olfato se
han despertado, sino también porque brinda una alternativa al consumo
de cigarrillo. No hay razón para evitar totalmente los refrigerios,
si no que son los Twinkies y los Doritos los que tienen que irse. Mantenga
trozos de zanahoria o apio u otros bocadillos bajos en calorías para
ayudar a evitar los refrigerios con comida chatarra. Estos también
brindan un buen sustituto para el cigarrillo. Igualmente ayuda el hecho
de consumir varias comidas pequeñas, en lugar de una grande, ya que
esto controla el hambre entre comidas y reduce la necesidad de los refrigerios.
Aceptar que puede aumentar algo de peso puede
ayudarlo a dejar el cigarrillo de manera exitosa y espere hasta que tenga
confianza como no fumador para comenzar a rebajar de nuevo.
Con el fin de evitar aumentar
de peso, usted necesita hacer dos cambios antes de dejar de fumar:
- Comenzar a realizar más actividad
física[32]
- Mejorar sus hábitos alimenticios
Dicho todo esto... recuerde una
cosa: la forma más segura de hacer más difícil el proceso
de dejar de fumar es hacer una dieta al mismo tiempo. Como todos los fumadores
saben, un cigarrillo le puede ayudar sentir menos hambre; y también
funciona al revés: si usted tiene hambre, probablemente comenzará
a sentir ansiedad por un cigarrillo. Como sucede con muchas otras
drogas, la privación de alimentos lleva al uso y aumento del deseo
por la nicotina. En otras palabras, si le preocupa el aumento de peso, coma
moderadamente pero sin exagerar.
Esto probablemente suene muy
abrumador, ya que de por sí dejar de fumar es bastante difícil.
¿Pero el ejercicio y comer bien, también? Tenga en cuenta
que para evitar aumentar de 2 a 4,5 kg (5 a 10 libras), usted no necesita
entrenarse como un atleta olímpico ni convertirse en un vegetariano
puro. Al contrario... todo lo que necesita es asegurarse de realizar al
menos 30 minutos de actividad física diariamente y comer más
frutas y vegetales. A continuación, le damos algunos consejos específicos
para ayudarlo a que comience con su actividad física:
Añada
la actividad física a su rutina diaria: tome las escaleras en lugar
del ascensor; estacione lejos de un edificio; pregúntese si puede
caminar a alguna parte en lugar de conducir o tomar el bus. Estas son todas
formas simples de incrementar su actividad física y mantener el
peso controlado.
Mantenga un registro del ejercicio
y mejor que sea simple: por ejemplo, usted podría registrar
el día del ejercicio, lo que hizo (por ejemplo, caminata a paso vivo,
baile) y por cuánto tiempo lo realizó. Recuerde... cuando
se tratar de ejercicio, hacer algo es mejor que nada del en absoluto.
¡Haga algo que le guste!
Es mucho más probable que esté activo si hace algo que disfruta.
Solicite a sus amigos y familiares que le sugieran nuevas actividades, ya
que un poco de variedad impedirá que el ejercicio se vuelva una tarea
rutinaria. Camine por lugares diferentes los fines de semana para no aburrirse;
piense en nadar, bailar o practicar yoga. Usted utilizará diferentes
grupos musculares cada vez que intente algo nuevo.
Prémiese: cada vez
que alcance una meta, no importa lo pequeña que sea, asegúrese
de darse una "palmadita mental en la espalda" u otra recompensa
para celebrar su éxito.
A continuación, se presentan
algunas formas de manejar el peso a través de los hábitos
alimentarios:
Beba
mucha agua:
las personas a menudo piensan que tienen hambre cuando en realidad están
sedientas. Apúrese a tomar alrededor de 2 litros (64 onzas) de agua
al día: la cantidad que contiene medio galón de leche.
Tome el desayuno: esta
es la comida más importante del día. Asegúrese de desayunar
dentro de una hora después de despertarse, ya que esto estimula su
metabolismo. Recuerde... desayune como un rey, almuerce como un príncipe
y cene como un mendigo. Otra buena idea es consumir varias comidas más
pequeñas a lo largo del día para mantener elevada la tasa
de metabolismo.
Coma en la mesa o en algunos lugares
designados para esto. Las punzadas por el hambre a menudo son sólo
viejos hábitos dando patadas. Si usted siempre come bocadillos cuando
está sentado frente al televisor, es probable que sienta hambre cada
vez que se siente allí.
Limítese el acceso: si usted
nota que está tentado a comer bocadillos en la cocina, no permanezca
allí en su tiempo libre. Esto se llama control del estímulo. Si
la cocina es el estímulo que le despierta el deseo de comer, evite
tentarse a sí mismo hablando por teléfono o haciendo cuentas
allí.
Limite el tamaño de la porción:
es muy simple. Acuda a un nutricionista o un dietista para un plan
de alimentación personalizado.
Coma muchas frutas y vegetales:
si crece en la tierra y es de color brillante, coma todo lo que quiera.
El consumo
de alcohol:
Como muchos fumadores saben, la
conexión entre el cigarrillo y el alcohol puede ser muy fuerte. De
hecho, muchos estudios de investigación han mostrado que el cigarrillo
y el alcohol estimulan las mismas áreas del cerebro. Quizá
esa es la razón por la cual tabernas y clubes nocturnos luchan tanto
en contra de las prohibiciones para fumar. ¿Sabía usted que...
- por persona, los fumadores
beben alrededor del doble de alcohol que los no fumadores?
- las personas que beben mucho
tienen más probabilidad de fumar mucho también?
- la reducción en la bebida ayuda a la gente a dejar de fumar?
- dejar de fumar ayuda con la
sobriedad entre los alcohólicos?
- la reincidencia en la bebida
puede causar la reincidencia en el hábito de fumar?[33]
Usted puede notar que estar alrededor
de otras personas que están bebiendo y fumando le despierta deseos
de beber y fumar más. Si usted decide dejar de fumar, podría
ayudarle el hecho de reducir el consumo de bebidas alcohólicas mientras
lo está intentando o, al menos, evitar beber en ambientes donde haya
humo de cigarrillo. Muchos miembros de QuitNet asisten a discusiones en línea
en sus foros para apoyarse mutuamente.
Explicación de la asociación
entre el cigarrillo y el alcohol:
Una razón por la que el alcohol y el cigarrillo "van de la mano"
es que el alcohol puede afectar su capacidad de decirle no al cigarrillo.
Las personas que consumen alcohol a menudo fuman mientras están bebiendo,
dado que el alcohol hace que la ansiedad por fumar sea incluso más
fuerte. Esto se debe a que el cigarrillo aumenta los efectos de "hacer
sentir bien" del alcohol y disminuye los efectos menos deseables de éste,
como la somnolencia. Como resultado de esto, la mayoría de las personas
fuman más cuando están bebiendo y algunas personas sólo
fuman cuando están bebiendo.
Otra razón por la que el alcohol y el cigarrillo "van de la mano"
es porque muchas personas utilizan ambas sustancias para manejar sentimientos
desagradables como el aburrimiento, la soledad, la ira y la baja autoestima.
Aunque el alcohol y los cigarrillos lo pueden distraer de estos sentimientos,
no hacen un muy buen trabajo para ayudarlo a sentirse mejor a largo plazo.
¿Ha escuchado la frase "la práctica hace al maestro"? Esta
es la tercera razón para que el alcohol y el cigarrillo "van de
la mano"... fumar es un comportamiento que usted ha aprendido muy bien
a partir de la práctica repetitiva. Incluso, si usted únicamente
ha fumado por algunos años, probablemente ha consumido más de
20.000 cigarrillos. Finalmente, después de fumar tantos cigarrillos,
estos llegan a asociarse con otras cosas que usted hace mientras fuma: comer,
hablar por teléfono, conducir, despertarse en la mañana y beber
alcohol. Estos otros eventos se convierten en desencadenantes y ocasionan
una fuerte ansiedad por fumar. ¡La buena noticia es que estas asociaciones
también se pueden olvidar con práctica!
Asuntos de las mujeres:
Diferencias
de género al fumar
No es sorprendente que las investigaciones
muestren que los patrones de consumo de cigarrillo y la experiencia de dejar
de fumar de hombres y mujeres con frecuencia son muy diferentes. Las mujeres
fuman menos cigarrillos por día, generalmente cigarrillos más
bajos en nicotina y no inhalan el humo tan profundamente como los hombres.
[34] Es más
probable que los hombres intenten dejar el cigarrillo repentinamente. Los
productos de reemplazo de la nicotina como el parche o la goma de mascar no
parecen reducir la ansiedad por fumar tan efectivamente para las mujeres como
para los hombres y la abstinencia puede ser más intensa para las mujeres.
[35] El aumento de
peso también es más un asunto de mujeres. Algunos estudios interesantes
han mostrado que los esposos pueden brindar menos apoyo efectivo a las mujeres
que están tratando de dejar de fumar que al contrario. [35]
El embarazo
y el cigarrillo:
Dejar de fumar es la cosa más
importante que una mujer embarazada puede hacer para asegurarse de tener un
bebé sano. Las mujeres que fuman tienen una probabilidad 3 veces mayor
de tener dificultades para quedar embarazadas[36]
y mayor probabilidad de perder a sus bebés como aborto espontáneo
o mortinato [37]. Se
ha estimado que el consumo de cigarrillo causa hasta 140.000 abortos espontáneos
cada año[38].
Así mismo, el hecho de fumar durante el embarazo también causa
parto prematuro, labio leporino y paladar hendido, bajo peso al nacer y numerosos
cánceres de la infancia. El humo inhalado por niños pequeños
de madres fumadoras está asociado con un aumento del riesgo del síndrome
de muerte súbita del lactante (SMSL), asma, neumonía y otras
enfermedades respiratorias, al igual que infecciones en el oído. [39]
Dejar de fumar a comienzos del embarazo brinda el mejor beneficio para el
feto, ya que es el momento cuando se están produciendo los desarrollos
más importantes: el corazón y los pulmones se están formando
y el cerebro se está comenzando a desarrollar. Sin embargo, una mujer
y su bebé aún se pueden beneficiar enormemente si ella deja
de fumar a finales del embarazo.
El cigarrillo,
las hormonas y la menopausia
Incluso si una mujer no está
embarazada, el cigarrillo tiene efectos significativos en el sistema reproductivo
femenino. La nicotina acaba con el estrógeno del cuerpo, lo cual ocasiona
muchos efectos graves para la salud. [40]
Uno de los efectos es la menopausia prematura, que puede sonar como una buena
noticia para algunas mujeres, pero también significa aumento del riesgo
para otras enfermedades. Probablemente usted ha escuchado decir que el estrógeno
es la hormona "protectora" de las mujeres y, de hecho, se ha demostrado
que protege contra la enfermedad cardíaca y la osteoporosis. Los niveles
bajos de estrógeno ponen a las mujeres que fuman en mayor riesgo para
ambas enfermedades. Igualmente, para las mujeres que están tomando
pastillas anticonceptivas, el consumo de cigarrillo aumenta significativamente
el riesgo de problemas relacionados con la coagulación como derrame
cerebral, ataque al corazón y coágulos de sangre. Por último,
existe alguna evidencia de que el ciclo menstrual afecta los síntomas
de abstinencia y la respuesta a medicamentos como el parche o la goma de mascar
de nicotina. [35]
Tabla de contenido
Tomar la decisión | Alistarse
Semana del infierno y después |Seguir
sin fumar
Notas de pie de página
Escrito por:
Alan S. Peters, CTTS-M
Revisado por:
Andy Perez, MD, MBA, FACEP, February 2009
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| Q: I'm pregnant; is pharmacotherapy an option for me? answer |
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Adolescents appear to be particularly vulnerable to becoming nicotine dependent, especially at low levels of cigarette consumption and when they continue to smoke on a regular daily basis. Source |
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dafiler says:

Don't let the cravings control you; think positive that they will pass. Come to this site and talk with others who know what you are going through- it really does help. read more |
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Doctor of Quitology The highest Degree in the science of Quitology; conferred upon a QuitNet member who has reached One Year smoke-free. |
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